Llegada al atardecer.
Veremos fauna autóctona y disfrutaremos de una puesta de sol sobre la meseta.
En el galpón de esquila nuestro anfitrión nos muestra cómo se coloca el cordero en el asador y participamos de las actividades de encender el fuego y comenzar el proceso de asado.
Mientras la cena va tomando color frente a nuestros ojos, participamos de actividades con ovejas y escuchamos explicaciones sobre el recado, la montura criolla.
Como corresponde, siempre está circulando un mate o una bota de Pamplona con vino tinto.
Cuando el asado está listo experimentamos la novedad de cortar la carne del mismo asador.
Luego del postre disfrutamos de un café o un licor, y se hace presente la música del lugar .
Bajo un impresionante manto de estrellas que veremos gigantes emprendemos el regreso a la ciudad.

